Fue gracias a la marcada decisión de mi asesora y a la justificada presión de mis padres que repasando lo que ya tenía escrito y releyendo a Lucina Jiménez me di cuenta que el primer paso para que el público llegué al teatro no es llevarlo a la fuerza y mucho menos repartirles puntos a los estudiantes reprobados. El primer paso para el público pise la sala de teatro es pensar en ellos desde un principio. Despojarse el un primer yo, para decir: A mi público ideal y a mí me va a gusta ver esto en escena. Llegar a definir a tu público ideal puede empezar desde cualquier punto, pero el pensar en el público al que va dirigido tu obra debe de estar perfectamente en tus ideas y estar perfectamente delineado, definido y segmentado en el mundo real. Esto pasó con la experiencia de Raquel Araujo, al pensar perfectamente en un público en el que ubico elementos como la sociedad en la que se desenvuelven los estudiantes, el momento emocional-afectivo, la ironía que forma parte de la idiosincrasia ...
...(Lost in the transicion)